jueves, 12 de septiembre de 2013

Lo que ha supuesto para mí

Se me vienen a la cabeza un torrente de palabras. Humildad. Empatía. Asertividad. Serenidad. Escucha, y no la activa de los años del telemárketing, escucha con el corazón. Y con la razón. Agradecimiento y gratitud. Además de dinamizar y llevar un grupo, capacidad de organización y expresión de ideas que he conseguido con los grupos y las entrevistas. Por cómo me he sentido al llevar los grupos me he dado cuenta que soy una buena formadora…

Siempre con varones por aquel pacto con los hombres que hice de pequeña. Explico. El curso pasado, en una de las sesiones de Habilidades, nos dieron una sesión de coaching, tan de moda. Nos pusimos por grupos. Cerramos los ojos y ella, la invitada, se puso a hablar. Nos instó a imaginarnos hace unos años. Luego unos poquitos más. Más. Hasta llegar a encontrarnos con la niña que fuimos. O la que aún habita en nuestro interior. ¿Qué necesita esa niña?, nos dijo. Le pregunté a mi niña qué necesitaba. Estaba sentada en el suelo, con las piernas cruzadas. Extendió los brazos. Me ofreció una corona de princesa. La imagen era grisácea, apagada. Salvo la corona, blanca. Brillaba. No la cogí. Al abrir los ojos lo pusimos en común. Muchas de nosotras lloramos o contamos la experiencia con un nudo en la garganta. Fue una sesión demoledora. Comenté a la mujer invitada lo de mi niña y la corona. “Has hecho un pacto con los hombres”, respondió. Por supuesto… Ese pacto se rompió. De él ya no queda nada, como de la corona. Desde entonces, procuro formar parte de grupos de mujeres donde hablamos y nos cuidamos. Valorarlas. Valorarnos. Descubrí la palabra sororidad y su significado.

Humildad, porque es fácil caer en el etnocentrismo. Al trabajar con el grupo Caminando Juntas, he conseguido dejarlo de lado y escuchar sin paternalismos y sin hacer rápidos juicios de valores desde mi posición de mujer, blanca, europea, con estudios superiores.
Empatía. La empatía feminista que se desprende de la sororidad. En una de las sesiones grupales, una de las mujeres aludía a la relación con la madre y dijo: es su madre, su hermana. Esas palabras se quedaron a vivir conmigo. De ahí viene la dedicatoria de “Vida en la Memoria” a mi madre, mi hermana. Las palabras de Victoria Sau Sánchez sobre este tema son la razón de mi actitud desde que empezamos el máster. Las mujeres como grupos de hermanas.
Asertividad. Porque la agresividad con la que me suelo relacionar con el mundo no es válida si quiero relacionarme con las mujeres como grupos de hermanas. Buscaba un motivo por el que trabajar la asertividad y lo he encontrado rodeada por mujeres grandes, fuertes, con unas historias de vida que me dejan en nada. Por ellas, por respeto, voy encontrando la senda de la asertividad.
Serenidad. En las sesiones, cuando hablaban, se me congelaban las lágrimas en los ojos. Pero si lloramos y lloramos y lloramos y nos decimos lo pobrecitas que somos y lo mal que nos ha tratado el mundo, no conseguiremos uno de los objetivos del grupo Caminando Juntas, que es ese empoderamiento feminista que se genera y alimenta cuando estamos juntas. Serenidad para escucharlas, que no frialdad.

Escucha. Porque este ha sido un curso de escuchar, escuchar mucho a muchas mujeres. Lento y pausado. No se trata de contar mi vida sino de escuchar las suyas. Escuchar y meditar lo que estoy escuchando para poder organizar los pensamientos en mi cabeza y seguir la conversación. Es una capacidad que he notado bastante mejorada en la última entrevista que he realizado. Ya no estoy nerviosa por lo siguiente que voy a preguntar y, por consiguiente, no escuchando sino oyendo. Ahora escucho y me recreo en lo que escucho. La pregunta siguiente se crea sola.



Atracción. Información y venta aquí

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Bizcocho Sonia



Dice Sonia que cuando se aburre hace un bizcocho. Me lo ha dicho hace un rato, que chateábamos por el face. Aunque si yo viviese junto al mar iba a chatear bien poco. O nada... 

Tenía este en el horno, estrenando un molde nuevo. Haz una foto y lo cuelgo en mi blog. Dicho y hecho. Empezó siendo la pareja de un amigo, hace como cien mil años. Ahora nos contamos la vida con sus luces y sus sombras... ¡Su madre hace la paella más rica que he probado jamás!




Ella no tiene la thermomix, así que lo ha hecho del modo tradicional. En la página donde ha cogido la receta está puesto de las dos maneras, y así lo dejo aquí.



Ingredientes
  • 4 huevos
  • 200 g de aceite
  • 300 g de leche
  • 500 g de azúcar
  • La piel de 1 limón (sólo la parte amarilla)
  • 450 g de harina
  • 2 sobres de levadura “Royal”. Cada sobre tiene 10 g
  • Una pizca de sal





Preparación en Thermomix – 21
  1. Precalienta el horno a 180º en “Turbo”
  2. Pon en la thermomix todos los ingredientes menos la harina, la levadura y la sal.
  3. Programa 3 minutos en vel. 6. cuando termine echa la harina, la levadura y la sal.
  4. Mezcla con 3 ó 4 golpes de “Turbo”.
  5. Vierte el contenido en un molde grande previamente engrasado en aceite.
  6. Metelo en el horno cuando éste haya alcanzado los 180º de temperatura, durante 30 ó 40 minutos, o el tiempo necesario para quese haga bien el bizcocho


Preparación tradicional:
Batir las yemas de huevo con el azúcar y la ralladura de limón. Añadir el aceite, la leche y la harina con la levadura. Mezclar hasta que esté la masa ligada y sin grumos. Por otro lado, montar las claras a punto de nieve. Incorporar las claras a la masa moviendo de abajo arriba para que no se bajen.


Con estas cantidades sale un bizcocho muy grande, pero se puede hacer con la mitad de ingredientes en un molde mas pequeño, pero también alto, porque este bizcocho sube mucho en el horno.



Impresiones

 ...Para este apartado voy a recoger la experiencia de la grabación de la última entrevista que realicé.  Es la que corresponde al 20 de junio. He notado progresos tanto en mi actitud, más abierta y serena, como en mis aptitudes. Me he sentido plenamente capacitada para dirigirla de manera correcta, profesional. He obtenido la información que buscaba, siempre desde una perspectiva de género, con una metodología feminista, consiguiendo que la mujer entrevistada se sintiese cómoda, tranquila y relajada.

Esta entrevista la iba a realizar otra compañera del equipo. Debido al trabajo y otras cuestiones de índole personal, el martes 18 nos comunicó que le era imposible acudir. Como nos citamos por la mañana tan sólo yo podía realizarla, así que preparé y estudié el guión. Éramos la directora, la compañera entrevistada y yo. Quedamos a las diez en el metro de Casa de Campo. La compañera tenía libres un par de horas, hasta que recogiera a la niña que cuida del colegio, en Pozuelo. Rodamos entre los pinos y bajo su sombra. Cantaban los pájaros.


Quería realizar una buena entrevista. Para ello debería ser humilde, no dar nada por hecho, dejar hablar sin interrumpir, guiar la conversación para que la perspectiva de género no se diluyese entre anécdotas. Era una oportunidad de poner en práctica lo que he aprendido, tanto en el máster como en las anteriores sesiones. Para la elaboración del TFM consulté varios manuales, ya que se trataba de una investigación cualitativa, con lo que releí las anotaciones. También la parte introductoria de mi “Vida en la Memoria”, De memorias acalladas, olvidos intencionados e invenciones consensuadas. ¿El motivo? Porque en este proyecto también “incluimos el “género” como categoría de análisis, dejando aparcado el término “sexo” que alude a determinismos biológicos,” desterrando “la visión de las mujeres como víctimas sumisas del patriarcado incidiendo en qué papeles desempeñan las mujeres, cómo los desempeñan y de qué manera construyen su cultura. Es decir, posicionar a las mujeres como sujetos activos de la historia. Visibilizarlas como sujetos sociales equiparándolas a los sujetos sociales varones. Necesitamos analizar, además de la variable género, la variable clase social. La interseccionalidad de género y clase social, como discriminaciones que se suman, no excluyentes, que se retroalimentan, aportará el enfoque con que queremos abordar la investigación. A tener en cuenta la socialización de género a la hora de dividir funciones y espacios definidos de manera retorcida excusándose en diferencias biológicas. Es decir, a tener en cuenta el orden patriarcal y capitalista donde, en palabras de Germaine Greer (2004, p.32) “las mujeres son el verdadero proletariado, la mayoría verdaderamente oprimida. Las mujeres como actrices sociales con ideas y deseos propios, que se movilizaron para conseguirlos.”” (p.8-10). En este caso, que se movilizan para conseguirlos. Ideas y deseos de libertad. De encontrar un lugar en el mundo alejado de la alteridad jerárquicamente construida.



Género, su visión del mundo como mujer, no como integrante de una cultura que hay que acatar por cuestiones geográficas. Querer en lugar de deber ser. Sentir en lugar de acatar. La entrevista se prolongó durante una hora y cincuenta minutos, lo justo para no divagar ni cansar a la entrevistada. Tiene una hija de seis años y responde que sí, que quiere que su hija crezca en su país, porque es su país, dice. Pero voy tirando del hilo… ¿Te gusta entonces cómo te han tratado en tu país? La respuesta es negativa. ¿Te parece bien que a las mujeres se las encierre en casa por el mero hecho de ser mujeres? La respuesta es negativa. ¿Qué tareas domésticas realizaban tus hermanos? Ninguna, eso son cosas de mujeres. Y cuando las realizabas tú, ¿qué hacían ellos? Jugar, jugar en la calle, fuera. ¿Cómo te sentías al verlo? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Ves justo que eso se repita con tu hija? ¿Tu hija ha de cumplir con los preceptos culturales que a ti no te gustan para ti? Poco a poco se iba tejiendo la tela violeta. La directora del documental que hacía las labores de cámara, preguntaba también, de vez en cuando. Se creó un ambiente especial. Aquí encaja aquello de el total es más que la suma de las partes. Tres mujeres hablando, preguntando, preguntándose y respondiendo, respondiéndose. Y cada respuesta creaba preguntas nuevas. Y cada pregunta añadía un intenso tono violeta que la respuesta se encargaba de contrastar.

Ajoblanco cordobés



Mi padre es de un pueblo de Córdoba. Para este día del padre, que ya no se sabe qué regalar, pensé en hacer una comida familiar con platos cordobeses: ajoblanco, salmorejo, magro con tomate, migas, flamenquines, berenjenas con miel de caña, japuta adobada y de postre tarta sara. No es cordobesa, pero a mi padre le encanta. Empezamos con el ajoblanco, una tacita por persona, a modo de aperitivo...




ajo
INGREDIENTES


- 150 gr de miga de pan
- 100 gr de almendras
- 1/2 ajo
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada sopera de vinagre
- 2 ó 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
- 250 gr de agua fría
- 250 gr de hielo










ELABORACIÓN
Echar todos los ingredientes en el vaso y triturar hasta que quede un líquido fino.
Se puede poner una guarnición de lo que se quiera, como uvas pasas, uvas normales, manzana en trocitos,… Yo le puse uvas pasas y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.




almendros

martes, 10 de septiembre de 2013

Flan de vainilla de Madagascar




Al final sÍ le estoy sacando partido al puñado de vainas de vainilla que traje de mi viaje a Madagascar, helado, mermelada... Esta vez como ingrediente de un flan de vainilla que admite variaciones. Canela, azúcar vainillado, vaina de vainilla abierta... Tú eliges. Esta primera vez he puesto a hervir la leche con la vaina. Ya habrá tiempo de probar con el palo de canela y el azúcar vainillado. Pero esa es ya otra receta...


Ingredientes
vainilla

500 g leche
Azúcar vainillado, al gusto
5 huevos
130 g azúcar
caramelo líquido
1 palito canela o 1 vaina de vainilla
1000 g agua, para el varoma





































Preparación

MARIPOSA, LECHE Y VAINA DE VAINILLA ABIERTA LONGITUDINALMENTE. 8 MIN. 100º VEL. Gentle stir setting. BAJAR EL VASO Y DEJAR TEMPLAR SIN QUITAR LA VAINILLA.

VOVER A PONER EL  VASO EN SU SITIO,  QUITAR LA VAINA, ECHA LOS HUEVOS Y EL AZÚCAR Y PROGRAMA 15 SEG. VEL.4

CARAMELIZAR EL MOLDE, ECHAR EL LÍQUIDO. TAPAR CON SU PROPIA TAPA, SI TIENE, O CON PAPEL DE ALUMINIO. PONER ENCIMA PAPEL DE COCINA ABSORVENTE PARA QUE EMPAPE EL AGUA DEL VAPOR.

ECHAR EL AGUA EN EL VASO. COLOCAR EL RECIPIENTE EN EL VAROMA. PONER POR ENCIMA PAPEL DE COCINA PARA QUE ABSORVA EL VAPOR. PROGRAMAR 60 MINUTOS, VAROMA, VEL. 1.


PINCHAR EN EL CENTRO CON UNA VARILLA. SI NO SALE LIMPIA, PROGRAMAR 5 MINUTOS MÁS, MISMA VELOCIDAD, MISMA TEMPERATURA.




Nota: al utilizar un recipiente de pirex el tiempo de cocción se eleva. Si utilizas uno de aluminio con 30-40 minutos estará listo.